miércoles, 20 de abril de 2011

La vida diaria en prosa

Queda flotando la última bocanada de humo blanco y cierro la puerta. Camino por el centro con música en los oídos; las mismas letras que te oí cantar.
Voy a mi librería favorita, me doy cuenta en el camino que está a 2 cuadras de mi nueva casa.
Me quedo flotando unos minutos en olor a libro viejo; ayer compré uno para vos allí. Aun me sorprende y no esa nueva coincidencia, sincronía... ficha que cae en su lugar.
Salgo.
Consigo una vianda en el camino. El destino al que instintivamente me dirijo se va perfilando, mostrándose apenas.
Doblo.
El sol pega de frente. El cielo tiene un azul imposible. Tomo una callecita vieja, empieza a elevarse en el aire ese aroma puro, verde. Huele a sol.
Adelante estalla el verde del parque. Tomo un camino de adoquines; "Paseo de las artes".
Te veo a mi derecha caminando a mi lado. Ah, no, eso fue hace unos días.Cierro los ojos, y desaparecemos,
Se traza la violácea línea del río adelante. No uno, dos barcos gigantes pasan, impunes. Uno está anclado, me hace compañía mientras almuerzo y escribo.
Es un montón. La belleza del parque, el perfil de la ciudad a un lado; al otro una escena de época perfecta, con los auténticos galpones del viejo puerto. Y vos.
Mi letra casi no se entiende; tengo las manos enchastradas de comida. Soy todo eso.
No espero que vengas.

Espero que vuelvas.

lunes, 18 de abril de 2011

Sin-Com-Pasión

"Y una mañana, al despertar de uno de aquellos sueños, de pronto le reconocí. Me miraba con un gesto muy familiar, parecía llamarme por mi nombre, parecía conocerme como una madre, parecía estar esperándome desde tiempos inmemoriales. Con el corazón palpitante, contemplé la pintura, el pelo castaño y espeso, la boca blanda, casi femenina, la frente firme, extrañamente clara -con aquel color se había secado la pintura- y sentí cada vez más cerca el reconocimiento, el reencuentro, la certeza."

viernes, 8 de abril de 2011

inSANITY strike

El artista concibe la obra, es asaltado por un arrebato. El momento de su concepción no es apacible.

"Por este motivo el arte de la poesía es propio de los seres dotados naturalmente para ella, o bien de quienes están alcanzados por la locura; siendo que los primeros lo alcanzan fácilmente por su disposición adecuada y plasticidad; y los segundos, por el éxtasis poético del que están poseídos."

Knife Party

Una gota.

Otra gota.

Una gota más.

Rojas, tan rojas…

Algunas caen al suelo, creando círculos, mientras otras ruedan por la mejilla, desde su salida por la sien.

Una gota rueda hasta el labio.
Amenaza con caer, sin moverse.
Una mirada fija en su recorrido, fija en el labio, sedienta de esa gota, hipnotizada por la imagen.

Un par de largos dedos quita la perla roja del labio. La mirada pierde ansiedad.
Los dedos rojos imprimen sus líneas por todos lados ahora.
La mirada obtiene lo que quiere, y está en el labio y por todos lados a su alrededor.

Es el subconsciente desangrando, provocando las palabra en los labios, la letra en los dedos. Y una mirada atenta, presa del hechizo.

Una sonrisa de lado, y la respiración contenida. Una comunicación muda. Libre y sangrante.