Te veo llegar,
con tu andar tan particular,
mientras paseo el perro en la cuadra,
y fumo un cigarro,
escondiendome entre los árboles,
para que las luces de la calle no me atrapen.
Sonrío a tus ojos cansados, y beso tus labios.
Te sentás a fumar en la entrada del edificio,
mientras yo hablo con el perro,
y termino mi cigarro.
M~
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