Repasamos nuestra vida, nuestra historia con cada espera del sueño. Reinterpretamos los sucesos.
Todo es parte de algo que deseamos.
Todo lo que deseamos termina siendo real, y en su forma de materializarse está la lección que cada cosa nos deja.
Si lo que deseamos es un espíritu materializado cuando ya no lo deseamos nos pone en perspectiva. ¿Lo deseábamos tanto como para que el tiempo no lo apartarse?
¿Qué significa dejar de desear?
¿Era un capricho?
Sigue estando en un papel amarillento la firme impresión que reza "Nada que se ame realmente puede ser abandonado". Hoy lo dudo.
Lo dudo más por mi. Él no me va a abandonar, hasta que lo haga, y el infierno se desate.
Si todo lo que deseamos va a dejar de ser importante, ¿cuál es el punto de todo esto?
Contar la oveja una y otra vez, porque más ovejas necesitamos porque menos dormimos, porque más deseamos y más sufrimos por conseguir más ovejas para dormir menos porque más deseamos y más sufrimos por no tener más ovejas...