sábado, 7 de agosto de 2010

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Pez... o pescado?

Un pequeño pez, con olor a musgo, suave y resbaladizo, de algún amarillo brillante. Porque cuando entro en la pecera todo el mundo cambia. Las máquinas se detienen, los árboles nos hablan y estalla la flor. Los mundos se eligen, las ilusiones se pintan y los planes se gesticulan escribiendo en castillos de humo. Humo que es como el agua densa. Mensajes, mensajes que flotan a los lados, y bailan y cantan, y el musgo del suelo me hace picar.